Archivo de la categoría: Pienso, luego…

Coca-Cola

Warren Buffett es de largo mi millonario favorito. Sus muchos dólares nunca se le han subido a la cabeza, y eso es algo absolutamente excepcional entre los de su selecto club. No esperéis de él viajes al espacio o mamarrachadas … Seguir leyendo

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Los de mi quinta

Para tratar de capear la crisis de la mediana edad me he mantenido alejado de espejos que me recuerden lo viejo que soy. Ya os conté en una entrada anterior que ese era mi plan. Y debo decir que no … Seguir leyendo

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En la peluquería

A partir de cierta edad no hay espejo bueno, pero puestos a elegir yo me quedo con el de mi cuarto de baño. Es un espejo como los demás, no tiene nada especial, si a mí me parece más bondadoso … Seguir leyendo

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Compañeras de oficina

Todavía recuerdo cuando los de la SEO instalaron la primera webcam en un nido de cernícalo primilla en Madrigal de las Altas Torres, localidad de Villar de Matacabras para más señas. Aquello fue una revolución, nos tenía a todos los … Seguir leyendo

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Postres naranjas

Seguir siempre la senda del bien es muy aburrido. Yo eso no lo sabía de primera mano, pero lo sospechaba, así que fui preguntando a todos los seres de luz que encontré en mi camino y su silencio fue aterradoramente … Seguir leyendo

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Triatleta por un día

Lo de hacer un poco de todo y hacerlo todo mal enlaza de lleno con mi naturaleza de incompetente consciente. Correr arrastrando los pies, pedalear a lo dominguero y remar dando palazos al agua son hábitos profundamente antiestéticos, me doy … Seguir leyendo

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No mate a las hormigas, señor

Eso fue lo que la dije cuando llegué a su altura. Desde lejos no supe a qué se dedicaban. Me pareció que el viejo estaba bailando un zapateado con su nieto, que iba detrás de él. Solamente cuando estuve lo … Seguir leyendo

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Inasequible al desaliento

Lo veía al pasar frente a la Consejería de Cultura, protestando a su aire, sin que nadie más que él conociera su causa. Allí estaba todas las mañanas, delante de la puerta, siempre sin compañía. Hasta que un buen día … Seguir leyendo

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Incompetente consciente

Así me llaman. En la incompetencia inconsciente reside la felicidad, todo el mundo lo sabe, pero existe en mí una extraña fuerza que me empuja a dar un paso más, a tomar conciencia de lo incompetente que soy. Y es … Seguir leyendo

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Crecepelos que no llegan

Ni siquiera el profesor Bacterio, una de las mejores mentes científicas de mi país, ha conseguido que Mortadelo críe pelo. Y en el resto del mundo los avances en este campo tampoco han sido para tirar cohetes. Vamos, que la … Seguir leyendo

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