Cinco peldaños

Son necesariamente pocos, tan pocos como cinco, igual que los continentes. Pero es que subiendo escalones de a kilómetro se llega pronto arriba, especialmente cuando el arriba de uno no está muy alto. En este caso no se trata de correr sino de progresar en altitud poco a poco. Y de ir aprendiendo por el camino.

 

 

 

 

 

Sobre los 2520 metros del Curavacas, a 7 de julio de 2019