Vuelta a Sudáfrica

No se alarme la familia, es solamente un retorno virtual. Yo ya no puedo volver a pisar aquello, soy un despreciable grinder en busca y captura por haber atentado contra las leyes que rigen el juego online en Sudáfrica. Pero me quedaba todavía un post en el tintero para animaros una vez más a visitar ese país a todos los que no tenéis causas pendientes con la justicia sudafricana. En esta entrada os voy a dar otro par de buenas razones.

Hace solo tres o cuatro días recibí un correo electrónico de Lee Gilad, uno de los israelíes que conocimos en Kruger y del que ya me había olvidado. Pero tres meses y medio después el tipo ha cumplido su promesa y nos ha mandado algunas de las fotografías de aquel viaje. Ahí va una pequeña selección para olvidar mis roñosas instantáneas de smartphone barato que se quedaron en el post «Amazing Kruger» y, sobre todo, para hacer justicia a la espectacular fauna que tiene su hogar en el Parque Nacional Kruger:

Así de cerca nos pasó el leopardo, tanto como para contarle los pelos del bigote y las cicatrices del hocico. En la segunda foto está con su señora (la hembra es la de la derecha), ambos mirando hacia el suelo y sin atreverse a bajar del árbol porque estaban rodeados de hienas y perros salvajes. Por cierto, tenía muchas ganas de echarme una hiena a la cara, en los docus de la tele siempre parecen malvadas y, ahora que ya las he visto…, no sé, a lo mejor conociéndolas a fondo y eso son majas, pero así de primeras sí que tienen pinta de ser muy chungas.

Hipopótamos bañistas, cocodrilos tomando el sol, buitres y águilas oteando, avestruces en familia, babuinos pensativos, cebras siempre alerta y elefantes cabreados. Todo eso y mucho más encontraréis en Kruger.

Ah, y jirafas con lenguas que rivalizarían con la del bueno de Gene Simmons de los Kiss. Hubiera sido una ocasión para traer por aquí algún temazo de los rockeros de Nueva York, pero como esta entrada va de buenas razones para visitar Sudáfrica os voy a dejar con Sixto Rodríguez, otro músico estadounidense. «Sugar Man» -ese acabaría siendo su alias- grabó dos discos en los primeros setenta y pasó sin pena ni gloria, fue ignorado, en su país y en el resto del mundo…

…hasta que por pura carambola sus canciones llegaron a Sudáfrica y allí se convirtieron en himnos contra el régimen del apartheid. Nadie tenía idea de quién era realmente Sugar Man y de si seguía vivo, de hecho se extendieron rumores sobre su suicidio. Del otro lado del Atlántico Sixto Rodríguez no podía imaginar que en aquel país se había convertido en un auténtico ídolo. Searching for Sugar Man se llevó el Óscar a la mejor peli documental en 2013 y narra la búsqueda de este personaje misterioso por un par de fans de Ciudad del Cabo. No os la perdáis.

Los sudafricanos fueron los únicos en reconocer el talento de este músico de Detroit, otro buen motivo para ir por allí, ¿cómo lo veis?.

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2 respuestas a Vuelta a Sudáfrica

  1. vencejo dijo:

    Buen post, buen retrogusto y muuuucha envidia…

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