Blackjack a las doce

A las doce del mediodía. Es la primera vez que voy a un casino antes de comer y la primera también que me siento a jugar al Blackjack. En el Dragonara, baby, para más señas. Que se quede tranquila la familia que no me he enganchao. Tenía que acercarme hasta allí para hacer una gestioncilla pero decidí echar la mañana cuando me di cuenta de que aquello era un oasis en medio de Neverlanddonde los niños no crecen nunca y son felices por siempre; así es Malta.

Pero aquí, en el casino mañanero, se repartían los octogenarios a diestro y siniestro, marcándose pasodobles interminables con sus tragaperras. Tenías que andarte con cien ojos para no chocar porque algunos abueletes  iban de un lado a otro como en trance, flipados por el espectáculo de luz y sonido de las slot machines.

Me he sentido joven otra vez. De hecho, creo que en mi mesa el único que dormía con los dientes puestos era yo. Bueno, yo y la croupieresa. Ella era la tataranieta en tatarabuelandia pero se lo perdonamos porque estataba muy buena.

black-jackWinner, winner, chicken dinner!

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4 respuestas a Blackjack a las doce

  1. fran dijo:

    ¿y no tenían bingo? que raaaaro

  2. josigrock dijo:

    Por aquí no se estila mucho pero podríamos estudiarlo…

  3. El Chinchón dijo:

    Winner, winner, chicken dinner!
    Qué buena película!!

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